domingo, octubre 02, 2005

Carta a los reyes Magos


Queridos Reyes Magos:
Hoy es sábado por la mañana. He dejado los libros en mi habitación después de haber hecho los deberes ayer para no abrirlos hasta el lunes. Para éso estamos a fin de semana. He cogido mi hierro 9 y me voy a la playa Salvé a jugar con tres amigos de clase a una especie de golf cerca del Regatón. Vamos a dar golpes desde un tee a una zona donde no haya nadie dentro de la arena mojada, a ver quién la da más recta y más larga. Me siento como otros amigos que juegan al fútbol en la calle, esperando dar patadas al balón en los breves momentos en que ningún transeúnte aparece por la esquina, y todo por que no tienen cerca una cancha de futbito libre para poder jugar.
¡Cómo me gusta el golf! Mi padre me llevó un día al putting-green que tiene el Club de Golf de Laredo y allí me enseñaron a patear, dar bolas y conocer a otros niños que se apasionaron por este deporte. Me gustó desde el principio. Hacía concursos con los otros compañeros, veía un ambiente sano y disfrutaba como lo que soy, un niño pequeño.
A veces sueño que salgo a jugar a un campo verde, verde, con sus árboles y sus greenes bonitos para patear y pasármelo chupi, pero pasan los meses y me empiezo a aburrir dando siempre los mismos golpes una y otra vez sobre la arena mojada llena de gente.
Mi padre me dice que habrá que esperar a que se haga un campo cerca de Laredo, aunque también dice que tardará. Y yo, ¿qué hago? Jugaré a otra cosa, claro, pero lo que me gusta realmente es el golf. Por eso este año os escribo la carta muy pronto y os pido, Reyes Magos, sobretodo a tí, Baltasar, que tienes el mismo color que Taiger, que hagáis un campo bonito cerca de mi pueblo, para poder pasar los fines de semana y las vacaciones jugando a lo que más me gusta: el golf. No quiero trenes eléctricos, ni play stations. Sólo unos hoyos para poder divertirme con mis amigos.
Por cierto, Balta, ¿qué hándicap tienes?